lunes, 9 de junio de 2025

Confía en ti: la autoestima impulsa tu aprendizaje

¿Alguna vez te has sentido incapaz de aprender algo solo porque pensabas que no eras
lo suficientemente bueno? No estás solo. Muchas veces se piensa que aprender depende
solo de estudiar y memorizar, pero la verdad es que uno de los factores más importantes
para tener éxito académico es la autoestima. Este aspecto emocional influye directamente
en cómo nos enfrentamos a los desafíos escolares, cómo reaccionamos ante los errores y
cuánta confianza tenemos en nuestras capacidades. La autoestima es, en pocas palabras,
la base desde donde construimos nuestro aprendizaje. La autoestima es la valoración que
una persona tiene sobre sí misma. Cuando es positiva, el estudiante se siente capaz,
motivado y con ganas de aprender. En cambio, si es baja, puede sentir inseguridad, miedo
a equivocarse o incluso rechazo hacia las tareas escolares. Esto afecta no solo el
rendimiento académico, sino también el bienestar emocional del estudiante.

Por ejemplo, imagina a Laura, una estudiante que cree que no es buena para exponer en

público. Cada vez que hay una exposición, se pone nerviosa, evita participar y obtiene

malas calificaciones. Sin embargo, con el apoyo de sus profesores y compañeros, empieza

a practicar en casa, a reconocer sus avances y a darse cuenta de que puede hacerlo bien.

Poco a poco, su confianza crece y comienza a tener éxito en sus presentaciones. Su

autoestima mejora y, con ella, también su aprendizaje.

 

 

¿Qué es la autoestima y por qué importa?


La autoestima es el valor que una persona se da a sí misma. Es cómo te ves, cómo te

hablas internamente y qué tanto confías en tus capacidades. Una persona con buena

autoestima reconoce sus logros, se siente merecedora de cosas buenas, acepta sus

errores sin juzgarse con dureza y busca superarse. La autoestima se forma a lo largo

de la vida, a partir de las experiencias, el entorno familiar, los comentarios que

recibimos y, sobre todo, de cómo interpretamos esas vivencias.


Existen dos tipos principales de autoestima:


Autoestima alta o positiva: Se manifiesta cuando una persona se valora, se respeta y

cree en sí misma.


Autoestima baja o negativa: Se nota cuando una persona duda constantemente de su

valor, se critica con dureza y siente que no puede lograr cosas importantes.


La autoestima y el aprendizaje van de la mano




En el entorno escolar, la autoestima es clave. Un estudiante que confía en sí mismo se
atreve a hacer preguntas, participar, equivocarse y seguir intentando. No teme al error
porque lo ve como parte del camino. En cambio, alguien con baja autoestima suele
sentirse incapaz, evita participar en clase y puede rendir menos, no por falta de capacidad,
sino por miedo al fracaso.


Por ejemplo, Pedro solía pensar que no servía para inglés. Cada error que cometía lo hacía
sentirse tonto y se quedaba callado en clase. Su autoestima académica era baja. Pero
cuando empezó a recibir apoyo positivo, a notar sus avances y a valorar su propio esfuerzo,
su forma de verse cambió. Ahora participa más y sus resultados han mejorado. Lo que
cambió no fue su inteligencia, sino la percepción que tenía de sí mismo.

 

¿Cómo fortalecer la autoestima?


Construir una autoestima sana es un proceso que requiere tiempo, pero es posible.

Algunos consejos prácticos:



  • Reconoce tus logros, por pequeños que parezcan.
  •  No te compares con los demás: cada persona tiene su ritmo.
  •  Aprende a aceptar los errores como parte del aprendizaje.
  •  Rodéate de personas que te valoren y te motiven.
  • Habla bien de ti mismo: tus pensamientos construyen tu realidad.

Los docentes y familias también juegan un papel importante: cuando brindan apoyo

emocional, reconocen el esfuerzo y crean un ambiente de respeto, están fortaleciendo

la autoestima de los estudiantes.

 
Conclusión


La autoestima no solo mejora el rendimiento académico, también hace que el aprendizaje sea más agradable, más libre y más significativo. Un estudiante que cree en sí mismo no se rinde fácilmente, se atreve a intentar y disfruta más del proceso. Recordemos siempre que aprender no se trata solo de saber, sino también de creer en nosotros mismos. Cuando la autoestima florece, todo el potencial que llevamos dentro tiene la oportunidad de crecer.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario